Escucha Subterranea

 

Barranco de Badajoz, Tenerife

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BARRANCO DE BADAJOZ, TENERIFE

 

      En la isla de Tenerife de las muy hermosas Islas Canarias, muy cerca de la población de  Güimar, se levanta este lugar bellísimo por sí mismo, sin necesidad de indagar en su parte más mágica. Este barranco es un lugar ideal para hacer senderismo, su vegetación es endémica de la zona por lo que es un paraje protegido, perteneciente al paisaje de las Siete Lomas.  Está totalmente lleno de galerías que los mineros usaban para buscar agua, uno de los bienes más preciados de la isla. Hoy la mayoría están cerradas, pero si te adentras en alguna hay que tener especial cuidado, no serías el primero que desaparece en sus entrañas.

 

 El misterioso Barranco de Badajoz cubierto por la niebla

 

      Este barranco está totalmente encajonado, sus elevadas paredes verticales se van acercando entre sí hasta llegar a unirse en el fondo del barranco  cerrándolo de esta manera y dejándolo solo accesible para aquellos amantes de la escalada. Subir hasta el final y volver a bajar te puede costar como mínimo dos o tres  horas si no tienes mucha pericia, como es mi caso, o peor aún, si te cae la niebla encima. Así fue como lo viví yo, pues apenas comenzamos a subir el barranco aquel día, comenzó a caer una espesa niebla bastante extraña. La bajada fue aún más difícil pues llegó a ser tan densa que a pesar de estar en pleno día no se podía ver apenas un metro por delante.

 

Formación rocosa en una de las laderas del barranco conocida como la Cara del Angel      Son siete las minas existentes. La primera es la de Acaymo, conocida como la Cueva Negra, y que se encuentra justo debajo de la formación conocida como la Cara del Ángel o la Cara del Niño.

 

      La segunda es El Almagre que se encuentra en el lado derecho del Barranco. La tercera es la de Chamoco que se considera la galería más larga de todas, que debe su denominación al nombre original que tuvo el Barranco hasta el siglo XV, cuando fue cambiado por el de Badajoz en honor a uno de los conquistadores. La de Aceviñó cuenta con edificaciones a ambos lados que en su tiempo servían para alojar a los mineros y las máquinas y material  necesario para la extracción del agua.

 

 Edificaciones junto a la entrada de la mina de Aceviñó y que servían para guardar la maquinaria y que servían de alojamiento a los mineros

 

     Le siguen la de Nuestra Señora del Socorro y la del Cañizo, que recibe este nombre por encontrarse justo en frente de la famosa Cueva del Cañizo. Es la más corta del barranco pero una de las más peligrosas por cierto pozo en el que es fácil caer.
 
    La Cueva del Cañizo se encuentra a más de 100 metros de altitud y más de uno ha sufrido graves accidentes, incluso la muerte, intentando acceder a ella. Recibe el nombre por unas varas de madera que se encuentran ubicadas en el mismo techo de la cueva, su utilidad aún no está muy clara. Unos creen que era un refugio guanche, los antiguos habitantes de la isla, y que se utilizaba para secar los alimentos, y otros son más proclives a pensar que debido a su difícil acceso podría tener usos funerarios, de ahí las varas, a modo de soporte para el cadáver, facilitando así que las aves carroñeras pudieran alimentarse de él y así elevarlo con sus dioses. Otros apuntan a que el Barranco de Badajoz fue residencia habitual de los guanches, sobre todo durante el invierno, y también su escondite durante la época de la conquista ya que poseía manantiales de agua, árboles frutales y abundante vegetación donde esconderse. La cueva, según estas fuentes, sería la residencia del Mencey  (Rey) de Güimar llamado Acaimo, y después de su hijo, Añaterve, considerado este último entre los suyos como un traidor al pactar con los conquistadores, hecho que le llevó hasta el suicidio.


      Y por último la de Izaña, la más antigua de todas, de 1912, y que se encuentra al fondo del barranco. Actualmente todavía se desconoce la longitud exacta de sus galerías.

    

     En la galería de Izaña, cuenta la leyenda popular que unos mineros se habían perdido en su desesperación por encontrar agua, rendidos se sentaron a descansar en el suelo cuando de la pared surgieron tres seres blancos, muy altos y luminosos, que les indicaron donde debían cavar para encontrar el agua y cómo podían salir de allí. Tras la desaparición de estos seres y el susto consiguiente, los mineros cavaron donde se les indicó y encontraron la veta de agua. Se dice que en el pueblo llegaron a contar lo sucedido y que dieron parte a las autoridades... Lo cierto es que muchos investigadores han buscado esos documentos pero nunca se han encontrado.

 

Acercándonos a la galería de Izaña, otra de las posibles puertas dimensionales del Barranco de Badajoz

 

     En la parte baja de la foto, atravesando el barranco de lado a lado, se ve una gran viga de hormigón. Corresponde a las galerías de Izaña y así está grabado en ella "Izaña, 11 Octubre d 1912". Desconozco si sobre ella iba algún tubo o conducto para el agua, pero lo cierto es que está considerada como uno de los portales energéticos del barranco. Cuando pasas por debajo de ella sientes una gran opresión en el pecho, como si te robaran toda tu energía, pero una vez traspasado ese espacio te recuperas muy pronto y te sientes muy liviano, limpio, fuerte...

 

     Como veis, este lugar está cargado de misterios. Seres blancos que se aparecen a los mineros, niñas que sepierden y vuelven a aparecer al cabo de 50 años con la misma edad que el día de su pérdida, cantos misteriosos que nadie sabe de donde proceden, observaciones de ovnis, ciudades de cristal que emergen del agua del mar, puertas dimensionales, y un largo etc. Hasta tal punto es conocida esta fenomenología paranormal que el propio Hitler mandó a un grupo de investigación al barranco tras posibles reliquias. Si encontraron o no lo que buscaban nadie lo sabe con certeza.

 

 Lugar donde se encontraría una de las supuestas puertas dimensionales

 

     Es famosa en la zona la leyenda de “La niña de las peras” que cuenta como al principio del siglo XX unos padres mandaron a su pequeña hija a recoger peras por el Barranco. La pequeña cansada se quedó dormida junto a un árbol y un ser blanco, de estatura muy elevada, la despertó. Este ser la invitó a ver una de las cuevas donde conoció a más seres parecidos y al poco rato la acompañaron hasta la salida indicándole el camino de vuelta. Cuando la niña llegó a su casa había transcurrido ya 20 años (5 ó 10 años según la versión) desde que había desaparecido aunque para ella solo habían pasado unas cuantas horas.

  

     Otra historia más actual, verano de 1991, sobre la fenomenología del barranco, la podemos encontrar de mano del fotógrafo Teyo Bermejo. Una noche, en pleno barranco con unos amigos, sintieron la presencia de algo que se movía alrededor del grupo. Teyo tomó la cámara y aunque no veía nada comenzó a disparar. El resultado fue una de las fotografías más enigmáticas de la historia de semejante lugar de leyenda.

Extraña foto tomada por Teyo Bermejo en julio de 1991

 

 

     En mi experiencia personal tuve las típicas dificultades para tomar fotografías que se dan en los lugares encantados. Las cámaras digitales se volvían locas, las pilas se descargaban solas, las linternas dejaban de funcionar... todo un pequeño caos que nos llevó a adelantar nuestro regreso. Curiosamente también encontramos en nuestro ascenso, y descenso, lugares donde se había practicado magia y había restos de cera y algunas herramientas olvidadas, quizás en la prisa por huir del lugar. Preguntamos a los lugareños y nos confirmaron que solía ir gente rara por la noche y hacían cosas extrañas vestidos con capucha en un lugar que llamaron “el círculo”.

 

     De las fotos que rescatamos de aquel día aparecen intensos orbes, algún que otro ser misterioso en el interior de una de las galerías, y hasta una psicofonía bastante extraña que parecía reflejar más bien un extraño intento de abducción que la voz de una supuesta alma perdida. Desde luego un sitio para volver mejor preparados y para investigar a fondo.

 

Curiosa foto donde destaca especialmente un orbe de gran tamaño y densidad

 
    Esta foto la tomé por curiosidad. Esa vara con un guante rojo atado y abandonado allí tenía toda la pinta de ser un trabajito sencillo de amarre... o que a alguien se le había perdido el guante, vaya usted a saber… La cuestión es que en la foto aparece un orbe muy definido. Quizás fue porque estábamos justo delante de lo que se cree una de las puertas dimensionales de este planeta. Ese día fotografiamos muchos orbes, pero ese me gustó especialmente.

    

    Las sorpresas del día llegaron cuando fueron descargadas las fotos al ordenador. La siguiente es muy peculiar. Está tomada con móvil y de los antiguos, con lo que la resolución no es muy buena. Si os fijáis bien podréis ver uno de esos clásicos postes de la luz y una sombra a modo de pequeño árbol. Pues bien, ese árbol o arbusto no existía cuando se tomó la foto. Si la amplias lo suficiente sin que se os pixele en exceso podréis comprobar como se aprecian varios rostros... y repito... allí no había nada, ni nadie... solo el poste.

 

¿Fantasmas? 


    Y por último, una de las  pocas que pudimos tomar del interior de una de las galerías. Las cámaras y las pilas fallaban constantemente. La curiosidad fue que pedimos permiso a los genios del lugar para que nos dejaran tomar la foto y al pasarla al ordenador nos dio la sensación que había algo allí al fondo. Tras pasar varios filtros quedó esa imagen que aparece en el rectángulo. ¿Un feérico quizás? ¿Sólo una mancha? Os lo dejo a vuestra imaginación.

 

 

 

    Y, por cierto, si os animais a visitar el Barranco y de repente os empiezan a arrojar piedrecitas desde la nada... no os asusteis, son las traviesas pardelas, un ave que defiende su territorio de esta forma tan curiosa.